La IA Generativa está matando el alma de los trabajos universitarios (y de las empresas).
Te cuento un caso real. Para una de las universidades con las que colaboro, les pedimos a los alumnos un caso 1 en el que no pueden utilizar IA Generativa, y luego les pedimos un caso 2 en el que sí pueden utilizarla.
➡️Fase 1: Alumnos sin IA. Resultado: Diversidad total. Trabajos brillantes, mediocres y malos.
➡️Fase 2: Alumnos con IA. Resultado: Entregables impecables, bien estructurados… aunque altamente idénticos.
Podemos evidenciar que los trabajos hechos con IA de media son mucho mejores. Hasta aquí bien, ¿o no?
¿Qué sucede? Pues sucede que los trabajos hechos con IA no tienen alma, les falta significado y propósito. Los alumnos han caído en la trampa de la descarga cognitiva, es decir, de hace peticiones simples y asumir los resultados como buenos.
Entonces ¿Deberían de dejar de utilizar la IA? No, por supuesto que no. Lo que tienen que hacer es aprender a utilizarla como un asistente cognitivo, es decir, deberían aprender a co-crear junto con la IA redefiniendo los procesos de creación.
Pensemos una cosa: si hemos inventado la herramienta cognitiva jamás vista ¿La ignoramos y no la utilizamos? No, de nuevo, por supuesto que no.
Lo que tenemos que hacer es ensañarles a alumnos, profesionales, managers y directivos a utilizarla para hacernos mejores a nosotros, para potenciar nuestras habilidades, en definitiva, para aumentar nuestras habilidades cognitivas.
Esto es justo lo que hacemos desde ICAU (Instituto de Cognición Aumentada), ayudamos a las personas a potenciar su creatividad, su pensamiento crítico, su capacidad de resolución de problemas complejos y su capacidad de toma de decisiones, todo ellos sin perder el alma en el proceso.
Y tú, ¿estás delegando o estás aumentando tus capacidades?
