Innovar no es crear, es decidir: la estrategia como filtro de innovación
Hay una narrativa dominante en el mundo de la innovación que lleva años sin cuestionarse: que el gran problema de las empresas es que no generan suficientes ideas. Que necesitan más creatividad, más brainstorming, más design thinking, más hackathons. Que la innovación empieza cuando alguien tiene una idea brillante.
Es una narrativa cómoda, pero falsa.
Llevo trabajando en innovación durante más de 15 años en diferentes empresas y formando alumnos de muchas escuelas de negocios y universidades, y e problema real de la mayoría de las organizaciones no es la falta de ideas. Es la falta de criterio para decidir cuáles perseguir. La innovación no fracasa en la fase de ideación, fracasa en la fase de selección. Y fracasa ahí porque la mayoría de las empresas no tienen un filtro estratégico que conecte lo que podrían hacer con lo que deberían hacer.
Este artículo va dirigido a quienes dirigen o van a dirigir la innovación en una organización. Y mi argumento central es este: la competencia más importante en innovación no es la creatividad, es la capacidad de decisión estratégica!!
