Según un informe de la Fundación BBVA y el Ivie – Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, los trabajadores mayores de 55 años ya registran más paro que el segmento de edad entre 25 y 54 años, y esto es la primera vez que ocurre según la serie histórica.
Esto es preocupante por varios motivos: (1) La dificultad de volver a emplear una persona mayor de 55 años es alta aumentando los parados de larga duración; (2) Perdemos empleo bien pagado, ya que los sueldos de este segmento son comparativamente más altos que el de los jóvenes, algo negativo para economía de un país; (3) Perdemos empleo de larga duración frente a la temporalidad de los jóvenes.
Sin embargo esto contrasta con otros artículos publicados por Expansión en el que se explica como los cazatalentos prefieren los profesionales sénior, y lo argumenta por la necesidad de las empresas de incorporar experiencia que sume valor a la organización, pero también por los contactos que aportan las personas del segmento sénior, junto a su capacidad de pensamiento estratégico.
¿Qué ocurre?¿Por qué este contraste en ambas publicaciones? Bueno, todo parece indicar que la diferencia está en la cualificación, mientras que los senior menos cualificados tienen dificultades para mantener y conseguir un nuevo empleo, los de mayor cualificación están aprovechando la tendencia del mercado por captar experiencia, contactos y visión estratégica.
En ambos casos, seniors cualificados o no, existe una alternativa, complicada pero real, y es que si no puedes encontrar un trabajo tienes que crear uno. De nuevo los perfiles cualificados tienen el mercado de su parte, y es que existe una tendencia al alza por la incorporación de freelancers como parte de los equipos, pero en cualquier caso, seas o no cualificado, no olvides que la formación es clave, y que la oportunidad del emprendimiento siempre está ahí, aunque nos cueste verla. Por otro lado, creo que obvio el bajo nivel de profesionalidad de nuestros políticos y gobernantes. No los esperes, actúa y se proactivo.
